6 ago 2016

Cult

AÑO: 2013
DIRECTOR: Kôji Shiraishi






















¡¡CONTIENE SPOILERS!!


A los japoneses les encanta sacar de vez en cuando pequeñas sagas de películas de terror, ejemplo de esto pueden ser el “J-Horror Theater” o la extensa “Kazuo Umezu's Horror Theater”. En esta ocasión se nos brinda una llamada “Next Horror”, cuya finalidad es mostrar unas películas de terror japonesas fuera de sus estándares clásicos ya bien conocidos de forma internacional, esto es, la típica niña de larga cabellera tátara nieta de Sadako.


Esta primera parte a cargo del prestigioso Kôji Shiraishi ya nos da a entender el concepto distintivo arriba comentado, pues el filme es un “Paranormal Activity” con restos de brujería de su preciosa “Noroi” y todo ello arrebujado de una forma estúpida. Y extraña en el mal sentido, por supuesto. Si bien es cierto por todos aquellos que sean acérrimos al cine del terror oriental, esta gente o hace un peliculón o les sale algo que no termina de convencer, pero este filme es una de esas excepciones que se van de cabeza a la basura.

La historia para empezar es más de lo mismo, y es que quien se haya visto la famosa saga de Oren Peli ya se habrá visto todo lo que respecta a filmes de casas encantadas con fantasmas, espíritus y demás elementos sobrenaturales, y también la forma en la que terminan. Pues bien, Cult lo que hace es reciclarlo sin más. No tiene ni un ápice de originalidad, a excepción de cierto “carismático personaje”.

Dentro de los diversos agujeros que tiene la cinta se encuentra “el peso protagonista” de nuestras tres chicas, ¿qué hacen? NADA, eso mismo, están de adorno, como el resto del cast. De adorno en una función donde lo que prima es mostrar rápida y seguidamente sustos con una machacada ambientación de terror. Ni tienen peso en la historia, ni la modifican ni intervienen en la toma de ninguna decisión, es así de simple. Más planos que un sello.

Del apartado técnico no voy a explayarme mucho pues está todo OK, con la especial mención del CGI pestoso para los tentáculos esos irrisorios (¿pero qué tienen los ponjas con los tentáculos, dios mío?). La maldición de turno está muy escaldada, y la forma en la que se la intentan eliminar resulta absurda, tan absurda como el rubiales ése sacado de un anime. Si ya la cinta iba mal, cuando apareció ese tío es que terminó de rematarse del todo. Digo esto porque convierte lo que queda en un facepalm continuo, dándoselas de un “L” que todo lo sabe y que como es el más listo de su clase pues nada le para, comportándose como un caprichoso malcriado cuando la situación, por su propio peso no lo permite.

Resumiendo, es una sobrevaloradísima HBAG fallida (que esto sí que es raro) del montón que no sirve ni para papel del váter.




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