26/6/18

Spirits

Título Original: OAN HÔN
Aka: Spirits
Vietnam/EE.UU, 2004, Victor Vu





















¿Pero qué clase de robo es éste?

Un viajero busca hospedarse un par de noches en lo que parece ser una casucha tercermundista gitana que en la sinopsis nos cuelan que es un bungalow. Los días pasan y Loc se va enamorando de la casera, hasta descubrir su secreto. Años más tarde y a raíz de eso su vida se va a la mierda entre desdichas, mala suerte y una serie de acontecimientos surrealistas que te hace preguntarte si esto es una película o una obra de teatro de mala calidad de la escuela porque es que no tiene perdón de dios.

Vietnam. País tercermundista como buenamente nos lo hace ver el director en cada toma que puede. Poco le faltaba para ser reconocida mundialmente con este garko de dinosaurio que fue botando por festivales con “reconocimientos” a los que me atrevería decir, más por pena que por méritos propios. Un desastre audiovisual hecho con cuatro duros, tres robados a su madre y el otro encontrado en la calle. Poniéndome benévolo puedo romper una lanza a favor teniendo en cuenta las dificultades económicas que pudieran pasar o el poco reconocimiento que le den al cine propio, la verdad que no lo sé pero lo que está claro es que es una basura.

Cuando dije que la peli pareciera que se había hecho con cuatro duros no exageraba, tiene esa pinta de cutre, pero cutre en plan casero mal hecho. Actuaciones secas y distantes que poco acompañan a una acción lentísima, pero LENTÍSIMA. Hace mucho tiempo que no veía una cinta que fuera pisándose los huevos para mostrar una escena súper simple, es acojonante.

La ambientación es simplemente penosa, grabado en muy mala calidad, sin tener en cuenta muchas cosas sencillamente básicas a la hora de hacer una película. Por ello mismo cae en muchísimos errores garrafales de ritmo. No te puedes demorar 3 años en contar una situación cotidiana o un diálogo meramente informativo, aburres al público. Y qué decir de un maquillaje con témperas del chino, una escenografía paupérrima y penosa que dista muchísimo de la posible influencia que quiera trasladar al espectador. Las escenas de terror son lo único que “””creo””” le aportan algo que no sea un 1 o un 2. En su época eran la moda del momento y a pesar de ser de manual se quedaban cortas en cuanto a provocación y horror, no impresionan.

Graciosamente con el tema de dividir la obra en tres mini historias, no la ponen interesante, sino se vuelve todo muy pesado. Actuaciones tan malas que mis colegas y unos Jaggermisters arreglarían seguidos del óscar. Aunque la acción siempre transcurre en 3 lugares nada más, no aprovechan el trasfondo de una historia movida por una maldición simplista pero que les podría dar mucho juego. Eso lo odio, tener el potencial y no saber aprovecharlo me revienta, ya que haces una inversión de dinero en un proyecto, mejor no terminarlo que hacer una basura.

Tras un rato me sigo preguntando cómo hubo los santos cojones de importar semejante producto a España, cuando existen miles de títulos mucho más merecedores de un doblaje que esta escoria. Títulos como “Noroi: La Maldición”, “Occult”, “Daughter (2015)” o “Loner”. Pero para evitar disputas por fechas y porque ya como el terror asia no vende en occidente, se podría seguir manteniendo un par de títulos, como “Noroi”. Eso sí que es una película de maldiciones y hecha con dos huevos.

Resumiendo, una indecencia que te toma el pelo de dos horas que se traga por toda la cara. Si quieres verte una peli de terror asiático y que te cague de miedo, cualquiera de las que he puesto te sirve.

A mí nadie me roba mi tiempo, ni siquiera una peli truño, 4/10

24/6/18

Séance

Título Original: 降霊
Aka: Kourei
Aka: Séance
Japón, 2000, Kiyoshi Kurosawa






















La sutileza como ingrediente estrella



Kôji es un hombre humilde y sencillo que se gana la vida como realizador técnico de sonido de una cadena de televisión. Su esposa, Junko, una médium agotada de su rutina monótona e intrascendental. Un día que Kôji tiene que ir al bosque a grabar unos sonidos que le habían pedido, una niña pequeña que huía de su secuestrador se esconde en una de las cajas del técnico. Una vez que el matrimonio descubre a la pequeña tendrá que decidir qué hacer con ella sin que la investigación de la policía les salpique y terminen acusados del secuestro.

Tras el éxito cosechado con Cure en 1997 y su historia redentoria en Charisma, Kurosawa volvería una vez más al cine “for TV” en el 2000 con Séance en francés o Kourei, “espiritismo”. Perteneciente al ciclo dorado del cine dramático-suspense-terror del artista, completa junto con Pulse (Kairo-2001-) una tetralogía única iniciada con la anteriormente mencionada “Cure”, un thriller policíaco. Hablar de un film de Kurosawa es hablar de otro tipo de películas, otro tipo de cine, el cine representado en el arte y fusionados el uno con el otro. Este hombre tiene una gracia, una sutileza tan única creando cine que aquel que busque mil veces lo visto pero distinto, lo encontrará, porque este cineasta se lo dará. 



En este caso se nos presenta otra de tantas historias cotidianas, aquella vivida por personajes en un guión e interpretada igualmente por actores tan reales como tú o yo. Creo afirmar sin errar que el realizador se esforzaba al máximo por trasladar a un escenario corriente una trama paranormal o increíble de la forma más natural y simplista posible. De la misma forma la obra está cargada de elementos y matices que automáticamente me sacan una sonrisa por poder disfrutar de algo que sé que me va a convencer.

Técnicamente la película posee un acabado técnico magistral, desde la cámara hasta el escenario. Con los típicos enfoques directos y estáticos, la cámara en contadas ocasiones nos muestra a un personaje parado ante un paisaje mucho más grande que él, donde podemos apreciar diversas cosas como el estado de ánimo de ese personaje o lo que le ronda por la cabeza. La ausencia de música en la mayoría de los momentos le da un toque mucho más realista a la acción, haciéndola más cercana al espectador o a los sentimientos del personaje en su escena. Mismamente, se puede apreciar con todo lujo de detalles mediante las actuaciones “forzadas” o “antinaturales” de los actores la relación entre sus personajes. Esto es algo muy grande, pues le estás queriendo hacer ver al espectador lo mal que está el matrimonio, por medio de unas actuaciones, como mínimo artificiales y diálogos vacíos. Esto no sólo cuesta hacerlo bien, sino que si la cagas, no terminas de retocar el énfasis que pones en cada escena, el estado de ánimo de los personajes ante una determinada situación. En el cine americano, y como no saben llevar a cabo esta técnica que podría relacionarse en exclusividad con Kurosawa, los personajes recurren a frases clichés, enfados, voces y demás situaciones que se dan cuando una pareja pasa por una crisis. 


La película nunca gira entorno al secuestro de la pequeña, es un mero añadido a la trama que vive la pareja. Cómo viven, sus propios problemas y como tratan contra ellos. Te muestran un hombre asustadizo y cobarde con graves problemas para hacer feliz a su esposa. Una mujer que se empieza a cansar de su actual vida y pide a gritos un cambio, algo que rompa la rutina de su frustrante vida. Aunque disparejos como así los he presentado, la cinta los expone como dos lágrimas idénticas, una apoyándose en la otra, condenados por su incompetencia.

Dentro del cast tenemos la familia Kurosawa, actores y actrices estrella que gracias al realizador nipón empezaron a despuntar y a ganar premios. Kôji Yakusho (actor fetiche en Cure, License to Live, Pulse), Jun Fubuki (Charisma, Pulse); secundarios y cameos por los grandes Ren Osugi y Sho Aikawa (tras sus espaldas una filmografía impresionante) o los jóvenes Tsuyoshi Kusanagi (El Hundimiento de Japón), Hikari Ishida (Tokyo Marigold) o Masahiro Toda (Cure).

Otra joyita del buen cine, pero sobre todo del bien hecho. No recomendable para todos por su ritmo y por la falta de “acción” a ojos occidentales. Mi mayor enhorabuena otra vez a Kurosawa.

7/10


23/6/18

Gonjiam

Título Original: 곤지암
Aka: Gonjiam: Haunted Asylum
Corea del Sur, 2018, Jeong Beom-sik 























Ya basta de tanta mierda

Luego de que saliera en las noticias que un par de adolescentes retrasados desaparecieran misteriosamente en el antiguo psiquiátrico de Gonjiam ubicado al Sudeste de Seúl, un canal de Youtube dedicado a explorar sitios encantados decide ir allí e investigar qué tanto de verdad hay en uno de los mayores lugares embrujados del mundo.

Muy mal comienza el panorama de mi verano con esta película. Se trata de una found footage donde el streamer en vivo del canal Horror Times contrata a 6 personas aleatorias para meterlas a grabar dentro de un hospital encantado. Sin más ni menos que contar de esta tragedia bochornosa para el cine de terror tenemos lo que sería un producto más parecido al cine americano que el tradicional oriental. Por una parte, se iba agradeciendo un cambio de aires, no solo por el público sino por lo poco rentable que se ha llegado a convertir usar las fantasmas de pelo largo en las películas. Mostrando altos grados de cansancio, las industrias modernas e igualmente productoras en busca de un soplo de aire fresco en sus ideas, se orientaron al gigante americano, en busca de posibles productos para el consumo en masa y así, reventar taquilla.

Lo único sorprendente que posee el film es su propio director, Jeong Beom-sik (정범식). ¿Que quién es este tío? Pues nada menos que uno de los padres fundadores de la trilogía “Horror Stories” y que repitió para su secuela, no sin antes habiéndose dado a conocer con “Epitah” en la era dorada del SadaNami. Pues a día de hoy no me he visto nada del colega pero tiene pinta que o bien no sabe hacer más que basura o también pilló la crisis “post-éxito”. Tras su primera incursión en el K-Horror. 


Teniendo en cuenta que he dejado bien claro que la película no vale ni para papel del wáter espero que no les importe que bueno… ¿spoilers? Total, si son todas iguales… Para empezar, ¿no había pasado de moda lo de grabar con cámara en mano? Pero no sólo eso, sino que además no llevan un par de cámaras sino un set up gigantesco con visores de todo tipo y de todas las marcas. Pareciera que fueron de compras al MediaMark coreano y fueran metiendo en el carrito todo lo que sirviera para grabar, con un dron incluí do claro. Llega un punto en el que es absurdo la cantidad de cámaras que usan para que al final se estropeen todas cuando aparecen los fantasmas, o se entrecorte la imagen. Digamos que la cinta recicla lo reciclado ya 100 veces y deja de causar impacto o llamar la atención. Me niego a relacionarla con El Proyecto de la Bruja de Blair porque no tiene nada que ver, a lo mejor podría hablar con las pelis del mismo estilo, como “Paranormal Activity” o “Encuentros Paranormales” (y esas están mejor hechas, al menos).

Pero pasemos ya a destrozar como dios manda este pedazo de garko mal cagado:

1-No existe una explicación previa de los protagonistas, en ningún momento se nos dice de dónde han salido. Igualmente, sus funciones no quedan muy bien definidas durante el rodaje, puesto que uno se llega a preguntar por qué hay personajes que lo único que hacen es quejarse y chillar. ¿El cámara? ¿Audio? ¿Presentador/es? ¿Ayudante? ¿Algo? Más bien parece una panda de…espera… ¿niñatos queriendo jugar a crear una peli? Ufff, casi vomito. No, si es que además hay que agradecer que muestran bien la realidad de muchos youtubers. 

esto es absurdo

2-No pasa nada destacable durante toda la acción, nada de nada. Y no digo nada al estilo La Bruja de Blair, tan bajo no. Tenemos la misma mierda de sucesos clichés en todas las pelis de fantasmas y apariciones. Estuve dudando si no estaba viendo Insidius, porque el parecido es acojonante. Todas las tomas de “miedo” son copiadas de tantas otras de la misma índole. Y claro, todas ellas acompañadas de la misma musiquita o silencio brusco, vamos, todo más predecible que el final de una porno.

3-El final es alucinante, da la sensación de que no sabían como terminar el show y apostaron por “todos muertos y a la verga”. Ni siquiera un “qué pasó tiempo más tarde” ridículo que al menos explique un poco, algo, le falta el punto y final. 


¿Y qué tiene de bueno la peli aparte de descubrir un nuevo lugar abandonado y toda su historia (gran parte de lo que muestra el youtuber sobre el sitio es ficticio)? Pues el HD y la morena, que tiene unas tetas de puta madre porque lo demás no sirve ni para entretener a una gallina.

Otra cinta de sustos en la cara, malísima en todos los sentidos. Si te tienes un poco de dignidad no desperdicies tu tiempo viendo esto, hasta hacerse una paja te saldrá más rentable.

3/10

16/6/18

Sakuya: Slayer of Demons

Título Originalさくや妖怪伝 (Sakuya: yôkaiden)
Aka: Sakuya Slayer of Demons
Japón, 2000, Tomoo Haraguchi






















Fantasía para toda la familia


Hace mucho mucho tiempo, en la antigua Japón feudal, un día el Monte Fuji entró en erupción. Esta tragedia despertó a demonios y monstruos antiguos que buscaban reinar y expandirse por el país. Sólo una persona podría hacerles frente, aquella que portara la Vortex. Una espada mágica única en el mundo capaz de matar todo aquello que se le cruzara por su camino. Habiendo caído el héroe en combate, su hija, una joven guerrera, empuñaría la espada que libraría al mundo del mal.

Resulta curioso como la gran mayoría que vio la peli dio con ella. Ponte que vas un día a tu chino de confianza y tras deambular por sus largos pasillos ves una minúscula sección de cintas en DVD. La curiosidad te puede más y terminas echando un vistazo, “a ver qué hay”. Entre horrores visuales de clásicos infantiles como nos ha demostrado en contadas ocasiones Loulogio y varias pelis de artes marciales con Jackie Chan descubres ésta. “Sakuya: Slayer of Demons”. ¿Pero qué coño? Es algo diferente al montón que has dejado de lado y en fin, 1€ tampoco es mucho, ¿verdad? Pues con esas ideas más de uno ha dado con esta pequeña joya semioculta.

En términos generales la cinta no pasa de una historia fantástica sobre una joven atractiva que combate el mal con una katana. De hecho, existen una gran variedad de películas que, orientadas a un público juvenil, mezclan fantasía, comedia, suspense y hasta terror. Este gazpacho la gran mayoría de las veces suele salir bien, pero ¿podría hacerse…mejor? Quizás su director, Tomoo Haraguchi, pensó en eso y así se hizo con un equipo de primera. Entre los actores tenemos a la bellísima Nozomi Ando, muy querida dentro del cine de serie B japo de terror y cuya aparición en Tomie 5 la marcó como una actriz fetiche para el cine de horror. Por otra parte, y más técnicamente hablando, se nota a primera vista una compenetración homogénea entre el equipo de los efectos especiales, música, vestuario y decoración, y edición.

Pongamos cualquier escena de acción, el modus operandi sería el siguiente: los actores entran en escena, dándole el protagonismo a Sakuya. El resto son meros testigos de las cámaras, cámaras que enfocan principalmente a nuestra protagonista, destacando todo, sus acrobacias, juegos de espada y primeros planos de la cara. Se quiere dar la sensación de que la chiquilla que empuña la katana no es una niñata, sino una guerrera adulta en cuerpo de niña. Hay que transmitirle eso mismo al espectador, recurriendo entonces a unos planos directos y cortantes, bañados de seriedad y atrevimiento, pero también cautela.

Además, y para no cansar al espectador con la acción, tenemos que hacerle ver que la atmósfera es caótica, los objetos caen, se derrumban techos, hay suciedad, golpes por todas partes, etc. En una palabra, sensación de movimiento, rapidez. Para tampoco excedernos en esto, compaginar a nuestros secundarios haciendo “cosas”. Para terminar y endulzar el postre, una música de acción trepidante que respete los tempos de cada sección dentro de lo ya comentado.

Como se ve todo se entremezcla meticulosamente entre si para dar lo mejor de cada escena durante todo el metraje, ojo, todo el metraje. Eso me gustaría remarcarlo, pues su ritmo no decae en ningún momento. Tal es así que al comienzo me pregunté si por error no estaba viendo la segunda parte de algo, pues el ritmo al que transcurrían los hechos era acelerado. Dato también muy importante y que le beneficia mucho, es una breve, pero contundente introducción tanto para no quedarnos cortos como no aburrir en demasía.

Sobre la obra en sí poco tiene que ofrecernos, tiene ese aire de peli de aventuras para críos que quieren ver a una chica guapa en acción luchando contra monstruos de pesadilla y un boss final casi invencible. Además de tener recargada la típica moraleja sobre la honradez y el amor entre los seres queridos tan característica en films de este calibre.

A destacar el trabajo por incluir varios monstruos clásicos en el cine de terror japonés de antaño (época de Nakagawa) como la Mujer Gato o los Jinetes Oscuros, y la escena de los yokais bailarines, apología a la trilogía “Yôkai hyaku monogatari” de Kimiyoshi Yasuda. Sin duda una obra que, aunque dista en contenido a ser un peliculón, lo remedia con un apartado técnico intachable. Unos FX de la vieja escuela nostálgicos, 7/10

25/3/18

The Silenced

Título Original: 경성학교: 사라진 소녀들 (gyeong-seong-hak-gyo: sa-la-jin so-nyeo-deul)
Aka: Gyeongseong School: The Lost Girls
Aka: Girls
Aka: The Silenced
Aka: Las Desaparecidas
Corea del Sur, 2015, Lee Hae-yeong






















Tan misteriosa y desconocida como ella misma

1938, Gyeongseong, Corea del Sur lleva unos años ocupada por el Imperio colonialista japonés. Una jovencita es llevada a un internado donde pronto descubrirá un inquietante secreto de tal magnitud, que discutirá la lógica de su propia estancia. ¿Qué esconde el colegio?

El director al cargo es un tipo con cara de buena gente llamado Lee Hae-yeong (이해영), cuya trayectoria refleja una evolución del cine romántico cómico (No Manners, Au Revoir, Like a Virgin) al actual cine de suspense (26 Years, Drug War).

The Silenced no es un film de terror, de hecho sus incursiones en la cinta resultan forzadas y poco creativas. Creo que no terminó de fraguar bien la idea, donde un guión tan curioso como el presente se merecía cotas más elevadas, o tal vez fantásticas, en vez de recurrir a una maldición. Puede sonar extraño pero así es, nos encontramos ante una producción donde la idea principal se enfoca bajo una premisa clara, esto es, cómo una adolescente llega a un colegio clasista con una disciplina militar e intenta socializar, para después descubrir el secreto que todos cuchichean y relacionan con ella. 


En grandes palabras podría decirse que los giros que da la película así como el transcurso de los acontecimientos es notable, mantiene al espectador pendiente de qué va a pasar a continuación. Además le brinda varias dosis de suspense e intranquilidad, manteniendo ese hilo de thriller que tanto busca. Posteriormente la cinta nos abre paso a una trama que va desenredando otro tema paralelo a las desapariciones de las compañeras de la protagonista. Esto es algo que tanto el espectador como los personajes desean que suceda, por ello la obra cuando nos brinda la posibilidad de saber qué está realmente sucediendo, triunfa. Resulta agradable pero también olvidable.

Sí, yo también me lo sigo preguntando el cómo una película con buenas intenciones que aprovecha todo cuanto puede se puede convertir en material de ver y olvidar. Bajo mi punto de vista he de admitir que aunque la intervención del papel del ejército (recordemos la época en la que nos movemos) es un atractivo bastante potente, al igual que los antagonistas, éstos no son reforzados por una acción rodante que les acompañe en todo momento. Están ahí, hacen sus cosas pero al espectador no le manifiesta nada del otro mundo. Es cierto que tratan mal a los personajes (es su deber) pero nada más.

Suponiéndolo me aventuro a decir que el soporte de la maldición ligado estrechamente a las desapariciones de las chicas es lo único a lo que se aguanta, resultando un factor de poco interés para el espectador. Me da lástima, pues se le presentan muchos recursos mediante los cuales hubiera conseguido convertirse en una obra para la posteridad. Comprendo también que no es tarea fácil, por lo que en vez de intentar realizar una obra que aúne el terror de pelos largos con la puesta en escena de la historia tras ese punto resulta complicado de hacer. Por ello existen obras que abogan por uno o por otro camino, pero sin mezclarse (en tal caso sería una epopeya que saliera bien, lo cual sería digno de visualizar). A Tale of Two Sisters resulta un ejemplo perfecto para la comparativa, también de origen coreano, que mezcla el terror psicológico con la paranoia pero que peca en duración y de difícil comprensión para el público medio. 


En cuanto al apartado técnico, esta obra tiene mucho de lo que sentirse orgullosa. Comenzando con una cámara espectacular que desde el inicio ya nos deja boquiabiertos, como una fotografía naturalista que se conjuga a la perfección con la cámara. Un dúo inequívocamente coordinado en pos de presentar la acción de la mejor de las maneras posibles. Con ello se le abren las puertas a las actuaciones soberbias que uno ya no comenta porque sabe más que de sobra que los coreanos se toman muy en serio sus papeles, y un cuidado apartado sonoro.

Pero lo que creo que de verdad hace grande a esta peli son los pequeños detalles, esos momentos íntimos que tiene la protagonista con sus compañeras. Se nos muestra de una forma tan natural como alegre que abstrae al espectador del género que está viendo para darle una dosis de pequeña realidad. Podría citar por ejemplo las ocasiones en que la prota está charlando con su mejor amiga o las relaciones entre la Directora y el General. 

lo dicho
Con todo y con nada, resulta un filme interesante, que no aburre pero que quizás a más de uno le deje con la miel en los labios o, por el contrario, se sienta melancólico con ciertas escenas (atañen a los sentimientos entre las chicas, realmente trabajados).

Para gustos colores, no es una de miedo, ni un thriller. Algo de ambas y nada del todo. 7/10


Death Tube

Título: Death Tube
Aka: Satsujin Douga Site
Japón, 2010, Youhei Fukuda


lo único atractivo de toda la película





















Malísimo, feísimo y baratísimo

Unos desconocidos despiertan en salas aisladas, conectadas por un circuito de cámaras y enchufadas a un monitor, de tal forma que todos se pueden ver y hablar entre sí. Sin saber por qué, un tipo vestido de oso de peluche llamado “Pong” los quiere matar, si quieren sobrevivir tendrán que pasar todas las pruebas del maníaco, hasta resolver el último puzle y escapar de la pesadilla.

Con la idea de CUBE y el éxito rotundo de SAW, una moderada ola de este tipo de pelis (escape room’s) se puso de moda, haciendo que grandes y pequeños cineastas probaran suerte en este curioso formato del cine de terror. En este caso se nos presenta un tal “Youhei Fukuda”, personaje de segunda división que ni en su casa reconocen, cuya trayectoria se resume en mediocridades baratas. Experimentos fallidos para probar suerte, dejando a su paso una estela de peste negra, solamente aptos para masoquistas o curiosos sin altas expectativas (Death Forest, Tokio Gore School, OneeChambara).

A mi parecer lo más interesante resulta el concepto de la página web, como una ventana a los asesinatos en línea que existen supuestamente en la Deep Web, donde hay gente que paga a unos secuestradores que ni conoce para que le hagan dios sabe qué atrocidades a aquel que elegiste mientras lo ves. Lo malo es que aquí se difunde para el gozo de todos (y digo disfrute porque hay usuarios que de verdad les gusta). También me recuerda a la época del nacimiento de las creepypastas en YouTube por el año 2008-2009, cuando la historia de Username 666 se hizo tan popular. Aquel mítico vídeo mantiene de alguna forma, cierta conexión con los ideales que intenta reflejar esta producción.

Si pudiera describir la película con una palabra sería lamentable. Todo es cutre, surrealista y penoso. Como sé que os fiais de mí y por ende, no vais a ver semejante insulto a la inteligencia, dejadme explicaros con un fragmento de la película el por qué no debéis verla (spoilers, según gustos). El tour de aventuras comienza con casi 10 personajes encerrados como se dijo: dispuestos en habitaciones con unos retos temporizados que al terminar el tiempo, mueren. No ya se da uno cuenta de las penosas actuaciones (de eso ya al principio, a los 30 segundos ya queda más que claro) sino de la incoherencia de los diálogos, la penosa interacción entre ellos, una edición horrenda y unos retos absolutamente insultantes. Resulta que un tipo que en su puta vida no ha hecho un cubo de rubick lo resuelve en menos de 2 minutos. Tan sorprendido me quedé que me dispuse a hacerlo yo también (de ahí al récord guiness hay un pasito). Tras un tutorial de media hora de YouTube y muchos intentos fallidos, logré terminar ese cubo que tenía por ahí en casa…eso sí, después de una hora y pico. Tócate los huevos con los japos.

Pero no sólo el protagonista, sino TODOS los personajes. ¿Qué? Y además sin mirar…no contento con ello, al puto oso le da por ponerles a bailar la comba u otras actividades de la misma estúpida índole, mostrando la ineficiente inteligencia e imaginación de los retrasados guionistas. Después de estas pruebecitas para demostrar lo tremendo subnormal que eres haciendo el ridículo, los 9 restantes (el que iba de sabelotodo se lo cargan porque sí, no hay motivos) son llevados a una gran sala donde se desarrollan el resto de pruebas. Una tras otra se suceden vejaciones al intelecto de una persona cuerda como tú o yo hasta que… chan chan chan, llegamos a cierto punto donde la risa con la que me tomaba semejante bazofia se transformó en ira. Resulta que la corporación esta de Death Tube, ha raptado a la novia del protagonista de alguna forma que te la pela. La han violado y torturado y se la muestran por video al prota donde le dan a responder a la pregunta de si, en las condiciones en las que está la seguiría queriendo y aceptando a su lado. De responder erróneamente, morirá. Bueno, aquí quiero abrir un paréntesis de reflexión y quiero que releas lo que he expuesto, ¿qué harías? Porque yo lo sigo teniendo claro mientras veía la película. Aunque le hayan dado una paliza y demás barbaridades, sigue siendo la persona de mi vida, por la que lucho día a día en que no le pase nada y que haya una relación lo más bonita posible. Así que si le sucediera lo que en esta película, respondería un NO rotundo, me aseguraría de ganar el juego y juraría venganza contra los hijos de puta que le han hecho eso a mi novia, lo tengo más claro que el agua. Pues el tremendo bastardo, tras un diálogo pseudo-reflexivo y no sé qué mierdas responde que sí y acierta. Pero es que hay que joderse. El resto de metraje alarga la acción para seguir con los que quedan vivos que la van palmando a cada minuto que pasa hasta que el prota muere porque el pobre no es más tonto porque no estudia. Así termina todo, con nada. 2 horas aguantando semejante basura para NADA.

Unas actuaciones tan malas, tan malas que deberían ser ilegales. Unos efectos especiales de cartulina, unas pruebas que son de risa y un concepto interno que falla a cada minuto que pasa. Drama muy forzado, plot-twists fallidos, una música para partirse la cabeza y un cabreo de mil demonios. Para entendernos, no pierdes el tiempo, sino que cuando estés en tu lecho de muerte te vas a maldecir por haber desaprovechado 2 horas en esta mierda cuando podrías haber hecho cualquier otra cosa más productiva.

0/10 Peligro inminente de psicosis, no la vean bajo ningún concepto, ni de coña.

No Mercy

Título Original: 용서는 없다 (Yong-seo-neun Eobs-da)
Aka: No Mercy
Corea del Sur, 2010, Kim Hyeong-jun





















La genialidad del cine surcoreano para replicar los blockbusters de acción americanos 

Después de que el patólogo forense Kang se encargue de un caso de asesinato con vistas a un temprano carpetazo por falta de pruebas, la novata y vivaz detective Min profundiza en la investigación no solo para desentramar las causas tras el crimen sino para impresionar a su héroe, un hombre modelo a seguir e inspiración para su puesto de trabajo, el profesor Kang. Más temprano que tarde su hija es secuestrada por el principal sospechoso del caso de homicidio…

Nos encontramos ante una pieza arquetípica del cine fácil del thriller, es decir, la película posee una base y argumento principales de lo más sencilla y ya vista en infinidad de cintas. Si no es el protagonista, un personaje cercano tendrá que traicionar sus ideales para salvar a un ser querido de los malos, esto le llevará a realizar increíbles hazañas que pondrán a prueba no solo su moral sino el propio bienestar y seguridad social. En el filme del cineasta Kim Hyeong-jun (김형준) se reutiliza la milagrosa fórmula, una que tal cual ya de por sí fascina y entretiene, manteniendo sin mucho esfuerzo al espectador ante la pantalla. Pero si de algo se tiene que sentir el pueblo coreano orgulloso es de su autóctona y envidiada empresa cinematográfica, poseen una sutileza barbárica a la hora de crear dramas, películas de acción y terror (esto les ha colocado a día de hoy en el podio de los triunfadores, relegando a Japón a un segundo puesto). 


Tras la romántica “Daddy-Long-Legs” el director volvió cinco años más tarde con su estrellato “No Mercy” donde recogió el premio al mejor actor “Kyung-gu Sol” (el médico forense) en los Chunsa Film Art Awards del 2010. Y es que no es de extrañar, o séase, una producción segura sobre un guión predeterminado era más que un éxito asegurado. Cada paso, cada fotograma sigue la estela de una historia donde el profesor tendrá que satisfacer los deseos de los secuestradores de su hija si no quiere que la maten, para ello tendrá que pervertir su propio trabajo e ideales, cayendo en lo más profundo de la sociedad y evitando a sus compañeros de trabajo ante las continuas e insistentes preguntas. Como una olla a presión, también se ve como no todo es lo que parece y se desvelarán los trapos sucios del protagonista que, según desde el antagonista, le otorga la redención y el perdón, una situación tan complicada y desesperante que convulsiona al más rudo. Por tanto, la prueba de fe tendrá que ponerle contra la pared, ¿de qué bando estás? ¿hasta dónde llegarías para salvar a alguien que amas? ¿Cuánto harías?

Todo ello no simplemente licuado con la esencia y magistral forma narrativa coreana, atenta expresamente a los detalles y cuadros de acción que la hacen diferente y atractiva; sino evitando clichés que sus paralelos estadounidenses aportan y crean en sus propios thrillers, donde toda la película recorre un camino recto y sin curvas que lo transforma en una obra donde los acontecimientos se van conociendo sobre la marcha (típico happy ending, romance obligatorio entre protagonistas, info dumping, etc). Gustosamente el también guionista, jugó con los elementos, creando un escenario donde los acontecimientos sugerían una incógnita no sólo para los personajes de la obra, sino también para el espectador, obligándole a seguir con el hilo (además de su alto grado de interés). Tranquilamente te mueve entre escenarios donde personajes de entrada que no aportan nada terminan introduciendo un arco vital para la historia (engañar al espectador). Nada puede ser lo que parece, otorgando un superlativo grado de crudeza al tema anteriormente propuesto, saber perdonar al mismísimo diablo. El final viene con sorpresa. 

 
Nuestro elenco viene liderado por figuras tan importantes como Sul Kyung-gu (Public Enemies, Memoir of a Murder, Haeundae); Ryoo Seung-bum como el activista (Sympaty for Mr. Vengance, Dublin Files) y la novata del grupo, Han Hye-jin (Jumong, 26 years).

No Mercy, donde el expresionismo de la venganza torna el arte en un ente aterradoramente voraz, el hombre.

8/10