19 dic 2016

Female Demon Ohyaku

AÑO: 1968
DIRECTOR: Yoshihiro Ishikawa





















Me llevo percatando que si después de verme alguna película que no cubriese mis expectativas/me gustase, la mejor solución es tirar de cine antiguo. Barajando mi gran afición por el cine asiático, esto se traduce en bañarte con los clásicos de los maestros Nakagawa o Kurosawa, pero también toparse con alguna que otra obra oculta a primera vista (como este caso).

Esta película sin saber nada de ella sorprende cuando uno la ve por varios motivos. El primero de ellos es que trata el subgénero del cine de acción/ficción, “femme fatale”. Si no conoces el género por esa palabra déjame citarte “I spit on your grave”, ¿suena verdad? La diferencia radica en que Female Demon Ohyaku no trata de una mujer a la que violan y torturan para que después vaya matando a cada uno de sus maltratadores, no. Sino que es más romántica, más personal, es una venganza triste y dulce a la par. Quizás esta esencia que se ha perdido en las arenas del tiempo sea una de las piezas que el cine actual necesite. Vale que filmes como Kill Bill, The Descent o Tomb Raider hayan ofrecido un papel fuerte a la mujer, pero a gusto personal pienso que la idea de que una mujer se vengue de la muerte de su novio/esposo quedaría mucho mejor y sería incluso más impactante a todos los niveles que toda la sangre, monstruos y vísceras que haya de por medio.

Pero, ¿este tema tan bien descrito se implementa consecuentemente en el film? Bueno…considerando otras obras que he visto que también tratan el tema, he de admitir que esta película es una “mixed bag of feelings”. Por un lado retrata a la perfección ciertas escenas realmente conmovedoras y cuya finalidad (que es la de impresionar al espectador con lo que sucede en pantalla) está notablemente ejecutada. Desgraciadamente no todo está al mismo nivel. Hay también partes algo disonantes al plan general, situaciones forzadas o pilas de coincidencias fruto de un guión que me da la impresión, se hizo deprisa y corriendo.

No solo en la trama, también en la presentación de nuestros personajes. Demasiado rápido los ponen en acción, sumado a un enamoramiento de lo más raro, inverosímil y fantástico. De sobra sé que es solo un trampolín hacia la historia en sí, pero un poco más de profundidad no le hubiera venido de más.

Aunque siendo claros, lo que más me chocó fueron las actuaciones. Al principio pensaba que eran debidas a la poca profesionalidad de los actores, pero resulta que todo lo contario. Desde la protagonista Ohyaku (la bellísima Junko Miyazono), el novio Shin (Kunio Murai) o el veterano actor Tomisaburo Wakayama (con su saga Shinobi No Mono). No es que las actuaciones estén a los subniveles infernales de la degeneración e insulto “Birdemic”, ni mucho menos, dios libre al cine de semejante peste negra. El mero hecho de que tengamos entre manos una obra con un carácter tan personal y sentimental para la protagonista, debería ser interpretado no con gestos de manual, sino desde el corazón. Vas a vengar la muerte de la persona a la que más amabas encima del mundo, a mí me pasa lo que a la prota y cuando el guión pone que hay que llorar, no lo finjo, lo hago de verdad. ¿Veis a lo que me refiero? Pues eso mismo extendido a las numerosas escenas emotivas donde la prota se esfuerza pero no convence. Igualmente, gran parte del cast se ve afectado por esto y en tomas donde deberían tener un rostro demacrado o descompuesto, la mejor alternativa es poner una cara normal y corriente. De todas formas “este problema” se podría “arreglar” de diversas formas, como en la hora del montaje, o con las cámaras, grabando desde otros ángulos (¡y no enfocando en un primerísimo plano los rostros, que te cargas la esencia!).

Siguiendo con la ruta “una de cal y otra de arena”, me gustaría destacar por encima de la escenografía o incluso la música (recurso estilístico que siempre elevo) a la flamante calidad visual con la que se rodó. Un blanco y negro hermosísimo y preciosista que no pasa desapercibido. A todo esto le sumamos una de las escenas finales (y la que todos estábamos esperando) y el drama inicial, muy conseguidos.

Terminando me gustaría recomendarla, con reservas ya que no a todos les gustará y al poco de haberla visto uno la va olvidando… ¿o no?


Idea poco explotada,


0 comentarios :

Publicar un comentario